"Stultorum infinitus est numerus"
Ayer leía el periódico (sí, desafortunadamente pertenezco a la minoria que usa los periódicos no sólo como papel para envolver, sino también como material de lectura), y una nota me llamó la atención. Era un artículo del señor Carlos Mota sobre la propuesta de los diputados para modificar la entrega de concesiones de radio y tv. El decía que está bien, ya que de ésa manera se termina la discresionalidad del presidente para otorgar concesiones, ya que se harían subastas públicas.
Hasta aquí todo estaba bien, sin embargo, líneas más abajo, para justificar que sólo los que tengan (muuucho) dinero van a poder comprar una licencia, decía que no era adecuado darles concesiones a personas con poco dinero, porque "van a producir programas paupérrimos", y que si alguen quería ver televisión cultural, "pues ahí están el once y canal 22, pero seamos honestos, quién ve esos canales?".
Si alguien al leer esto se ha escandalizado ya, el señor aún tenía varios argumentos más:
"La COFETEL podría determinar si alguna empresa incurre en prácticas monopólicas, pero debemos recordar que hay varias personas con dinero suficiente para comprar concesiones."
"[...] además, [con las concesiones,] en un abrir y cerrar de ojos tendremos cientos de canales gratuitos"
Este modo de razonar es francamente escalofriante. En primer lugar, porque el punto de vista es meramente mercantilista (quizá este columnista vendía discos piratas en tepito antes de dedicarse a esto), y en segundo lugar, porque si una persona informada como él realmente está convencida de que es la mejor opción, qué se podría esperar de personas que sólo ven TV Azteca o Televisa, ambas con grandes intereses en que se apruebe la ley?
Pero no sólo eso, sino que no considera el tipo de programación que habrá en esos "cientos de canales", pero no se necesita ser Albert (Einstein) para imaginarlo: comedias baratas como "Los Sánchez", "Rebelde", "Amor en quien-sabe-que" o programas de telerealidad (o "rialiti chous" como los llaman algunos) o seudo-concursos como bailando por un sueño, bailando por un millón, bailando por x o y... Televisión desechable, diseñada para embrutecer al ya de por si embrutecido e ignorante pueblo mexicano.
Y no lo digo sin bases: Estamos entre los primeros países con más corrupción, pero entre los últimos en aprovechamiento educativo, el 80% de los mexicanos gastan para festejar a la "virjensita" santa de Guadalupe o van a la Basílica, pero no son capaces de comprar un libro o de entrar a un jodido museo, muchas personas saben qué pasó ayer en la telenovela Z o quién ganó la "Academia", pero no saben ni quién es su diputado...
Realmente no puedo creer que alguien pueda apoyar esa ley, que como tantas, nuestros flamantes diputados "an" aprobado (como escribiera Chente) para favorecer a grandes compañias (y favorecerse ellos mismos)...

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